Saturday, March 22, 2014

Meditar Sana El Corazón - Mi Práctica

Aquí estoy otra vez mis queridos amigos, familia y aquellos que entran a este blog para leer un poco de mi camino a la sanación, a la búsqueda de un crecimiento espiritual el cual me ha ayudado tremendamente a sanar mi tristeza y la ausencia física de mi Mama, Maite.

Antes de compartir más y más de todo lo que he aprendido a hacer para vivir y sanar mi corazón en duelo, quiero hacerles un recuento breve de mis cambios:

“Ya han pasado 9 meses y medio desde que aprendo a vivir diferente, es decir sin mi mama aquí en la cotidianidad de mi vida. Al sentir y aprender a vivir con una perspectiva diferente de la vida sin mí mama, y al correr de todos estos días, meses y momentos infinitos, pudo dar Fe de que poco a poco se hace más llevadera la vida. Antes su falta y ausencia era lo primero en mis pensamientos al despertarme cada día, era lo que me movía en el día, un constante recuerdo que ella no estaba aquí físicamente conmigo y lo doloroso de saber que no la tenía. Pasaban mis días y días con mucha agonía tratando de aprender a vivir con ella de esa forma diferente y más espiritual, a veces era fácil, otros por el contrario eran muy dolorosos. Y bien al practicar una y otra vez todo lo que aquí en estas entradas de mi blog he ido plasmado, puedo dar testimonio que esa ausencia ya no es la primera cosa que pienso al despertar, que esa tristeza y ese dolor por no tenerla ya no es lo primero que se me viene a la cabeza y que me prevenía integrarme a otras cosas, como paralizada y desconectada. Ahora se ha vuelto algo más o menos secundario pero importante, que sé que está ahí pero que no me duele tanto como antes, que su presencia en mi vida la veo diferente y la siento diferente. A esto le doy merito gracias a todo ese trabajo interno y espiritual que me ha dado la fortaleza para sobrellevar mi perdida como algo mas grandioso y celebrarla a ella de una forma más fuerte.  Mi trabajo silencioso conmigo misma, de poder aceptar, de poder sanar mi corazón paso a paso con el amor por mí misma, por ella en su universo y por mi pequeña familia es lo que me ha motivado a continuar y salir adelante sin desvanecer mi esfuerzo.”


Pues bien, el regalo más importante que nos podemos regalar a nosotros mismos es el de nutrir nuestro espíritu, y la única manera de poder alimentarnos sanamente en ese camino espiritual es con Oración, meditación, palabras de amor, palabras de bondad, y palabras de Fe. Simplemente palabras que nos inspiren a sonreír y vibrar. Sentir alegría es lo que puede liberar un corazón partido por el dolor para darnos felicidad!!
Bueno y aquí va mi pedacito de práctica para esta entrada, la Meditación es esencial, una herramienta importante para ayudarnos  a conseguir esa paz interior, esa aceptación, esa trasformación del dolor por algo mas llevadero, fuerte y placentero. La meditación ha sido algo que he ido aprendiendo a hacer día día en estos últimos 9 meses, no soy perfecta aun, pero no importa, no lo practico por horas y horas, solo un poco cada día, de una manera armónica y tranquilizante. Trato de focalizar mi mente, contemplar mis pensamientos, no de una manera religiosa o filosófica, solo con el propósito de sanar mi corazón y alma con esa falta de mama.  Aquí está mi experiencia, al observar mi mente de esa manera, callada, con contemplación interior, he podido digerir mi dolor, mi rabia, mi miedo que no sabía que tenía desde el día que perdí a mi mama. Entonces algunas de las cosas que he logrado hacer es muy en la madrugada cuando comienza mi día en mi espacio de hogar cierro mis ojos y traigo a mi mente recuerdos hermosos con ella, mi mama. Tambien elevo mi oración a Maria la Virgen, a Maria la Madre la  que me da consuelo, la que me guía junto a mi madre. Y así poco a poco dejo llevar mi mente a una lugar sano, a un lugar de paz.

En fin, pueden rezar el rosario o cualquier oración de la fe que profesen, lo más importante son las palabras de reflexión y amor que fomentemos en nuestra mente. Palabras que hagan honor a quienes somos, que honren nuestra alma y el nuestro espíritu. Definitivamente la única manera de comunicarnos con nuestra alma y dejar que nuestro corazón florezca de nuevo y el amor vuelva a renacer es a través de esos momentos de oración, meditación o de silencio. Pueden ser solo 5 minutos de nuestra vida cotidiana. Funciona!
Y bien meditar y contemplar mi mente de esta manera cada día, ha sido una verdadera bendición para mí. Para sanar mi corazón, para aprender a ver a mi mama de otra manera, de otra forma espiritual. También la oración a Maria la Madre me ha ayudado a sanar, y a conectarme con mi alma para poder entender la vida y la muerte, pero para poder más que todo aceptar y dejar ir.  

Entonces querido lector, te invito a que cada día lo empieces con una plegaria de paz en tu mente, en tu corazón. Con una alabanza a tu alma solo 5 minutos de tu tiempo, sin necesidad de practicar una religión especifica. Permite que este evento lleno de pureza en tu alma te acompañe todo el día todos los días de tu vida.
Simpre pensamos que vamos a vivir por siempre, pero la vida es un soplo, es un ratico… La vida es un evento que no es permanente; entonces consecuentemente vivir el presente, el aquí, el ahora. Debemos hacer lo que nos motiva, conquistar nuestras metas, dejar florecer nuestros sueños, crear nuestros imperios de conquistas, crear nuestras familias, lo que sea que queramos hacer.  El ayer ya se fue, y lo que importa es el ahora, el PRESENTE. Este es el regalo de vida que tenemos, y es lo que la meditación nos puede ensenar a sentir. A estas presentes, a estar en el ahora. A no desperdiciar tiempo importante, a poder sacar lo mejor de cada momento de cada situación. Más aun a poder cambiar una tragedia, o dolor en una oportunidad. A encontrar  el significado de las cosas.

Para Practicar:
1. Entonces le comparto como lo he aprendido yo para medicar con mi corazón día a día:
Aquí está la práctica de mis palabras cada día con mis ojos cerrados, mi respiración tranquila, mis manos relajadas en posición de recibir: “Que mi corazón se llene de amor, que mi corazón se llene de paz, que mi mente se llene de armonía, que mi día sea feliz, que yo sea feliz”

2. Recordemos que la mejor terapia para sanar es la felicidad. La felicidad puede ser encontrada en los espacios más íntimos de nuestro corazón donde estamos centrados, donde transportamos vida a nuestro ser.

3. “Amémonos los unos a los otros, así como yo os he amado” - La Biblia: John 13:34

4. Amor, amor, amor… todos necesitamos amor.  Entre más amor demos, más amor recibiremos. Amor en cada día que comenzamos, amor en cada noche que terminamos. Con cariño, caricias, besos, abrazos, sonrisas, celebraciones, poesía, con foto, con Facebook, con cualquier mecanismos de comunicación que tengamos…Amor, amor, amor, es lo que necesitamos!

5. Compartamos nuestro amor, digamos cada día: “que tengas un día lleno de amor”

6. Palabras sabias: “Meditemos en nuestro ser, amemos y adoremos nuestro ser, respetemos nuestro ser… Dios está ahí contigo y te acompaña”

Y bien… cierro este pedacito de mí con mi testimonio celebrando a esa madre que me acompaña en el cielo, que me guía… “Ella está aquí conmigo tan cerca como el aire que respiro, tan llena de mi día en la cotidianidad de mis cosas, ya no la veo pero si la siento y eso me hace dejarla ser libre en su cielo y horrarla con alegría.”

Con amor!

Tatyana

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