Sunday, September 8, 2013

La Fuerza de La Fe: Moviéndonos Hacia Adelante

En este camino en busca de sanar, de poder confiar en convertir ese dolor, tristeza, problema o circunstancia difícil en algo positivo, La FE es vital. Y lo digo de corazón con el deseo de quien lea mis líneas que la Fe mueve montañas y nos ayuda a alcanzar lo que nos proponemos. Es la tercera de mis Mantras (Amor, Esperanza, Fe y Perseverancia) en este camino a la sanción de mi alma, de mi cuerpo y de mi ser para poder sobrellevar con dignidad y alegría mi pérdida para que con esmero se convierta  en felicidad.  Es mi testimonio el que habla para crecer.

Y hablemos pues de la Fe... La Fe es más que una religión aunque siempre se asocia con ello; la Fe traduce convicción, pero es más que ello porque es realmente obrar consecuentemente con lo que uno cree. Ella en su máxima expresión es una semilla. Es una semilla que se nos planta en el corazón, en el espíritu desde muy niños. En mi caso la Fe fue algo que mi Mama Maite  plantó en mi desde comienzos de mi existencia al apoyarnos la una a la otra, al sostener nuestra pequeña familia unida en medio de las dificultades que pudimos atravesar. La Fe que cimentamos en el corazón de nuestro hogar nutrido por el amor inmenso de mis abuelos y por el apoyo incondicional de la familia que nos rodeaba nos hizo sobrellevar y salir adelante, porque al acrecentar esa semilla de Fe teníamos la certeza de poder alcanzar nuestras mentas con todo y los obstáculos que se presentasen. La Fe como esa semilla que creció en mi alimentada por el amor de mama y la confianza en mi misma es para mi un pilar importante para ayudarme a sanar. Y fue ella mi madre quien me inculco esos primeros pasos para el camino a la Fe en mi, en mis talentos, en mi corazón, y es ella ahora con su partida a la vida eterna la que me la recuerdo aún en aquellos momentos tan complejos que vivió para aceptar y entregarse a los designios del creador, de su destino. Con Fe ella antes de morir aceptando su enfermedad me enseño aún en esos últimos momentos en que no hay que temer, en que se puede vivir hasta el último suspiro con la confianza en que todo ha de estar bien. 

Como dije anteriormente, la Fe es una semilla y como semilla plantarla es sólo el comienzo. Es necesario nutrir este concepto para que refleje realmente nuestra Fe.  Se requiere disciplina, auto conocimiento de una mismo y trabajo para que nos ayude en los momentos en que más lo necesitamos; como por ejemplo cuando sentimos pasar la partida de un ser querido, una tragedia un momento de dificulta. Es la Fe en nosotros mismos la que nos ayudara en esos momentos para salir adelante. Y no es fácil lo digo con mi corazón en la mano y a veces con algunas lágrimas, no es fácil pero con determinación absoluta en nosotros mismos vale la pena experimentar este proceso de sanción, porque con Fe es que podemos realmente ver que lo que nos sucede es parte de ese crecimiento. Con la Fe en mi y en mi corazón es que he tenido la determinación de ayudarme a mi misma mientras aprendo a vivir la ausencia de mi madre, aprendo a ser yo madre de mi hija Sofía y me reinvento como esposa de mi compañero en esta etapa tan fundamental de mi vida, donde aún así el destino quiso que mi mama partiera al creador cuando tal vez yo la necesitaba más. Y es la Fe en mi y en esa unión con mi madre la que me ha dado la convicción de escribir estas memorias de mi proceso de sanción para elevar el corazón.

Una persona muy especial en mi trabajo actual se acerco a mi en mis momentos más complejos después de la pérdida de mi madre, y me regalo un libro muy especial titulado "Estas Aquí" (You Are Here)  - descubriendo la magia del momento presente. El autor es un monje tibetano: Thich Nhat Hanh. Al recibir este libro para ayudarme a sanar con mi dolor, sobre sus líneas encontré algo que ilustra claramente lo que hoy escribo.  "La Fe es la madre de la realización" y habla de como una madre le da la vida a un hijo y como ella lo ayuda en su proceso de crecimiento para que sea fuerte. Y al leer esto pienso en que de la misma manera en que sí tenemos Fe, ella nos dará vida a un desarrollo mental para crecer fuertes y cultivar nuestro crecimiento espiritual. Y así la Fe nos ayudara a transformar nuestra mente y brindarnos cualidades positivas que nos ayuden en todos nuestros momentos, pero especialmente en aquellos donde estamos cegados por el dolor, miedo, abandono, sufrimiento y pérdida.  Definitivamente la Fe nos da el poder para realizarnos positivamente. Otro concepto en este viaje de crecimiento que encontré en ese librito, habla de como la Fe se parece a nuestras manos y pies: como nuestros pies, la Fe nos permite viajar al despertar de nuevas y positivas sensaciones. Y como nuestras manos, la Fe nos permite encontrar nuestras virtudes como seres humanos. La Fe es nuestras más importante actividad mental. Con Fe movemos montañas.

Cuando definitivamente supimos que mi mama estaba completamente deteriorandose y que su corazón no daba más, que en cualquier momento se detenía... Que sus pulmones no podrían generar más oxígeno... Que su hora ya llegaba...  Me tire al suelo, llore de rodillas, llore hasta más no poder, pensé que me moría con ella. Mi Fe la que ella me planto en mi corazón, ha sido la que me ha dado la fuerza y la fortaleza para soportar este dolor, aprender de este proceso y aceptar con alegría que ese es el designio del creador. Ese amor de las dos, esa paz en ella por aceptar su muerte, me ayudo, y la fe en su vida me dio el valor. Pero mas aun, ese amor por su hijos, esa entrega a su manera para con cada uno, fue el que nos unió y nos acogió milagrosamente en la unión de tres hermanos que estaban algo segregados por la vida. Y ahora sobre su partida los tres hemos podido construir una relación amorosa, con comunicación, con ayuda, con apoyo de hermanos de verdad. Ella con su partida como dice mi hermano y con nuestra convicción hemos hecho que valga la pena su legado al darnos la Fe de poder unirnos los tres para continuar con su legado como los retoños que crecieron de esa semilla plantada en aquel hogar en que los tres compartimos. Y es que la Fe pura es como un magneto que hace que las personas saquen todas sus cualidades positivas. Pura Fe solo atrae cosas positivas y cualidades nobles. Y cuando tenemos esa semilla de Fe, es la que siempre nos ayudara a encontrar lo positivo en todo lo que nos llegue. 

Mi Reflexión: 
Más aún, no importa tu religión la que sea que profeses, la Fe es importante. Y si no tienes ninguna religión aún así la Fe es importante. Aquí comparto pues una manera práctica de acrecentar nuestra Fe. En un lugar calmado y silencioso, un rincón de tu vida donde no estés distraído. Si puedes meditar, donde nada te interrumpa. Ve a ese lugar. Y si la meditación no te es fácil para ti, entonces ve a un lugar de tu mente donde te sientas calmado. Planta tu semilla de FE. Piensa en algo maravilloso que te llena el espíritu. Algo que te haga beneficio con energía positiva, un pensamiento que te alegra, algo que te gusta. Algo que quieres tener en tu vida. Abraza ese pensamiento hasta que sientas que tiene su propia energía. Hasta qué lo sientas real en ti.  Te invito a que hagas esto todos los días y veras como tu Fe crece. Así cómo en esos momentos en que estamos en lugares oscuros y tristes, donde creemos que no hay salida, que no tenemos luz y energía... El camino a la Fe en ti para que crezca como una semilla protegerá tu mente de todo lo negativo, y trasformara tu manera de ver la vida. La Fe se volverá una constante en ti aún aunque el mundo cambie siempre y nuestras vidas encuentren nuevos retos y vivencias. Con Fe se mueven montañas. 

Por ello creo con todo el corazón que la muerte de mi madre no ha sido en vano, porque de alguna manera en mi hogar, en mi familia cercana nos ha ayudado a sanar, a encontrar caminos, a restaurar relaciones, a perdonar, a darnos oportunidades, a bendecirnos con nuevos propósitos. Más aún ella me ha dado la fuerza a inspirarme y poder compartir estas palabras de sanción, estas reflexiones para sanar otros corazones, quien lea estas líneas. Porque la Fe es el pilar de la humanidad y es la que nos lleva a realizarnos como seres humanos. 

Es importante entender y ver la muerte para poder apreciar la vida más. Mi mama y yo aunque con su enfermedad, teníamos muchos planes que se acortaron este verano a sus 63 años. Pero aún así me queda una satisfacción muy grande porque a pesar de que su vida se acortaba por su fibrosis pulmonar, ella logró vivir mi milagro de vida, mi Sofía, mi hija que llego después de mucho esperar. Ella toco la vida de mi niña esos primeros meses de vida de mi chiquita y me dio su compañía integra y la vivimos intensamente aún sin saber que se iría pronto. Es por ello que cuando me despedí de ella aquella mañana de Domingo Junio 23, le dije a su oído que ella y yo estábamos en Paz. Por todo lo vivido por todo lo hermoso que compartimos, porque sanamos nuestra relación y la hicimos florecer con mi hija. No tengo duda de que se fue en paz de verdad. Pero como la vida y la muerte son tan cercanas la una de la otra, mi sugerencia a todos es que realmente hagan lo posible por gozar y disfrutar de sus seres queridos. Gozar del amor, de dar y recibir amor, de darle una significado a sus vidas más humano, más genuino. Ser la persona que desees ser, valora tu vida, tus talentos. Ama y crea la familia que desees. Haz una lista de lo que deseas hacer, los viajes, los amigos y amigas que frecuentar. Si el dinero es una limitante, busca otras maneras de lograr lo que deseas porque las hay. Aprovecha la naturaleza, el sol, los días en familia, los días con los que amas. 

Finalmente si no hubiera sido por la Fe en el amor de mi madre, con su semilla en mi corazón, talvez sería más complejo para mi hacer de este duelo una historia de sanción. Siente la Fe que tienes en ti mismo, que llevas y ve lo que tu mente puede hacer a tu cuerpo y alma. Recrea esta palabra, este mantra en tu vida y en tu lenguaje. Aprende del poder de la Fe, de la religión que profeses, la ideología que creas, mira como esos instrumentos pueden llevarte a mover montañas. Descubre, aprende, busca, se curioso en la vida. Eso me lo enseño mi madre y me gusta que en este escrito lo puedas aprender tu también. 

Definitivamente la mezcla de mis tres mantras, Amor,  Esperanza y Fe traen Perseverancia como una manera de sanar el corazón; de ella hablare más adelante.

Tu legado en mi se hace palabra mama y te digo... La Fe es como un ave que trae la luz y canta aún cuando se está de noche y oscuro. Y así como camino este pasaje de mi vida para sanar el corazón, se que tomara tiempo. Estere pues alerta de este proceso y de que toma tiempo. Estaré alerta a los mensajes del camino. Veré otros viajeros en mi camino que necesitan mi ayuda así como talvez   yo necesite la de ellos. Y mi Fe será mi compañera. A ti mama!

3 comments:

  1. hola mi querida Taty
    Cada vez te siento en un avance positivo muy sentido y completo que eleva el espíritu y conecta con el alma de manera muy especial...avanzando en tu proceso y con el ayudándonos a todos a reflexionar y sentir con agrado esos pasos que vamos dando en nuestras vidas en uno y mil aspectos del día a día ..... si la esperanza nos da fuerzas y nos ayuda a conectar con ese norte que no podemos perder ..... los senderos cambian cada día ..... el entorno a veces ilumina y guía y otras veces se oscurece y hay que mirar muy bien y sentir para dar el paso.
    Querida Tere estas entre nosotros y estarás siempre, te recuerdo , te siento , te pienso así en tu nuevo estado y me alegro por ti, en abrazo te rodeo
    me uno a ese lazo de amor que se proyecta y une en pensamiento a los seres queridos que hacen parte de esta familia .
    me encanta tu propuesta Taty de motivación para que pongamos fe en el querer y poder. Tia Clarita!

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  2. me arrugas el alma pero me la fortaleces gracias Taty hermoso, te sigo.
    Anae

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  3. Taty, otra vez yo.
    Sabes que leo detenidamente todos tus escritos y como siempre, logras transmitir tus sentimientos de tal manera que no solo nos conmueves sino que te conviertes en un apoyo emocional y espiritual inigualable para todos tus lectores.
    No creo dimensionar el nivel del dolor por el que acaban de pasar en medio de circunstancias tan difíciles pero lo único que está claro es que la fortaleza, el amor y la generosidad de tu mamá se evidenciaron una vez más y sé que los mantendrá unidos por siempre.
    Recibe mi abrazo fraterno, extensivo a Sofi,tu esposo y el resto de la familia. Dios los colme de bendiciones.

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